viernes, marzo 26, 2010

Calendar


See you then, my dear left hand, far away from letters. Find you in a mute mood, unpredictable when you will push me to get rid of daily life and go to the mountains to write down the inner ink my blood becomes at angry times.

viernes, marzo 19, 2010

So this time...


¿Habrá quien lea estos escritos? Creo que no me interesa saber. Quizá en diez años este servicio yahaya desaparecido o tenga que pagar por mantener este registro. Ese es el riesgo de la internet, pero lo es también es de todo registro privado, como los cuadernos que acumulo donde me vuelco a contarme las cosas que me atraviesan.

Hoy me acompaña el vino, como todos los viernes. Tengo la libido baja, adoro estar solo esta noche. Mañana seguro será un día brillante, como todo día de solsticio de primavera. No tengo pirámide que escalar para iluminarme, y para colmo, ya casi no practico Yoga.

domingo, marzo 14, 2010

Un domingo común

Es un domingo común de primavera sin jacarandas ni agapandos. Soplan rachas de viento de repente y el polen me hace estornudar. El sol quema, hay nuves que parecen camouflage de naves extraterrestres vigilando la ciudad. Me tiro un rato en el futton, para hacer tiempo antes de salir a la calle otra vez. Pongo música dulce, me dan ganas de leer a Cioran.

domingo, febrero 14, 2010

Domingo de corazones


Es domingo. Está soleado, el agua cae y se llenan las reservas de agua de la casa. El clima y mi ánimo y la música nueva me animan a levantarme del futton, romper el marasmo y salir a dar un paseo en bicicleta. Quiero pasear en la ciudad, ver fuentes, antes de que el calor agudize.

domingo, enero 24, 2010

Buenos días, tristeza

Ignoro cuál es la causa de la tristeza que me atacó esta mañana. Sin ganas de despertar, sólo dormir todo el día y quizá no saber más de mañanas. El hambre me obligó a levantarme del futton y prepararme el desayuno. Poco a poco fueron apareciendo sospechas sobre las causas ¿Una práctica de yoga intensa que removió restos emocionales? ¿El acto de magia involuntario que consistió en deshacerme de ropa vieja?

Ya es mediodía del domingo y después de una caminata mi humor ha mejorado. No me gusta que enero sea tan soleado. Ojalá y no sea anticipo de otro año seco. Rezaré por la lluvia.

lunes, enero 04, 2010

4 de enero de 2010

Hoy quiero brindar por los diez años de "La Tesis Doctoral", un libro que me reconcilió con mi pasado estudiantil y el presente de esos días. Un libro que recoje mis impresiones de la época, días turbulentos llenos de droga y sexo desenfrenado. Entonces el desencanto reinaba en mi ánimo y sólo el acto de renuncia de mi doctorado me salvó de una amargura que quizá aún permearía en mi vida. Un libro liberador donde saqué toda la ideología y patrañas que tenía en la cabeza. Un libro que es una purificación tras demasiada intoxicación en el ser.

Hoy no me atrevo a leerlo. La última vez que lo hice encontré algunos atisbos de ridiculez por algunas de las ideas vertidas ahí. Con el tiempo mehe vuelto menos radical y más centrado en mi opiniones. Me he convertido en un hombre que calla mucho y escribe menos, mas que sigue viviendo con intensidades discretas pero no por ello tímidas.

¿Qué pasó en estos diez años? Inmediatamente después de la escritura y entrega física de "La Tesis Doctoral" a mi tutor y amigos cercanos (hice una edición en fotocopias, engargolada y empastada con un diseño personal), me puse a escribir en formato de aforismos aquellos residuos de ese mes de éxtasis y mota que marcó mi vida en un parteaguas: mi vida antes del año 2000 y lo que vendría después. De ese segundo libro creo que aún mantengo una copia. Ese me pareció impublicable y sólo regalé una copia a mi ex-tutor del doctorado. Me recuerdo en esa época: estaba un poco obeso, seguía fumando mota a diario y buscaba sexo compulsivamente. A los seis meses hice un viaje en auto al que llamé "Por los Cuatro Puntos Cardinales": Real de Catorce hacia el Norte, Durango hacia el Occidente, Mazatlán hacia el sur y San Blas hacia el poniente. La Ciudad de México fue el punto de origen y destino de ese viaje irregular donde tuve cuatro compañeros en distintas fases: del origen y hasta Durango, Juan de Avila; en Durango, Celia López -mi amiga bióloga, experta mundial en murciélagos del desierto-; Roberto de la Torre, quien me alcanzó en Durango y me soportó en el viaje de regreso, y un chico boy scout a quien di aventón de Morelia a Ixtapaluca, en la fase final del viaje. El viaje tuvo escalar en Real de Catorce, Matehuala, Durango, Mazatlán, Mezcaltitán, San Blas y Pátzcuaro. Lo llamé "De los Cuatro Puntos Cardinales" después de hallar, en un magnífico restorán de San Blas, una brújula montada en la barra de servicio.

Mi vida disipada siguió hasta que tuve un fuerte ataque de colitis cuyo tratamiento duró ocho meses. Después de esa tortura incesante, en la que deseaba fumarme un cigarro de mota, echarme una tacha o, por lo menos, beber una taza de café, comprendí que era mi mente desordenada la que necesitaba tratamiento también. Decidí aprender a controlarla y recurrí al Yoga, que desde entonces acompaña mi vida y me ha auxiliado en ese proceso difícil de salvarme de mi mismo.

Han pasado muchas más cosas desde entonces. Mis exabruptos en la fase de crecimiento me llevaron a vivir a Irapuato por un par de años, y fue durante ese periodo en el que profundizé mi exploración del Yoga y de mi mismo. Aprendí a pasar el tiempo en mi compañía y a convivir con mis adicciones sin llegar a lastimarme a mi y a los otros. Sigo en esa forma de vida. Nadie ha dicho que es fácil saber distinguir los límites personales del espacio de los otros. También he tenido periodos en los que me he sumergido en el aislamiento, en la tristeza y la inacción, pero también he sabido sobrevivir a muchos embates producto de mi alocada vida y he actuado cuando he debido hacerlo. No soy perfecto ni pretendo serlo. Temo caer en fanatismos, ideas preconcebidas y seguir doctrinas que mi razón cuestiona. A veces resbalo. Vivo en casa de jabonero.

Hace unos días extravié todos mis documentos de identidad en un exabrupto de los que en ocasiones suelo caer. Estar sin papeles de identidad ni permiso de conducir, crudo, en el proceso de limpiar una de las casas que mi padre construyó con dinero de mis ahorros me hizo cavilar en el sinsentido de mis resbalones. Pronto cumpliré 41 años. En ocasiones visiones catatróficas del futuro me impiden dormir en paz. Me veo viviendo en un país jodido por sus gobernantes y la desidia de sus pobladores. Ya no pienso en revoluciones románticas que transformen esa realidad y me encierro en mi espacio, donde ahora he decidido pasar unos días de vacaciones.

Hoy he querido celebrar de esta manera.

¡Salud!



sábado, noviembre 21, 2009

El hombre de mente bicameral

El origen de la conciencia en la ruptura de la mente bicameral
Julian Jaynes
EDITORIAL FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (FCE)

Basándose en estudios del cerebro y en testimonios arqueológicos, Julian Jaynes nos muestra que los pueblos antiguos, desde los de Mesopotamia hasta los del Perú, no tenían la consciencia de introspección por lo que experimentaban alucinaciones auditivas que, procedentes del hemisferio derecho del cerebro, indican lo que debe hacer una persona en circunstancias nuevas o deprimentes.


Me gustó verlo a los ojos de esa forma, en claroscuro, una lámpara iluminándole la espalda Entonces su sonrisa era enigmática, a diferencia de la sonrisa amplia que exhibía bajo la luz. Esa fue la primera noche que dormimos juntos. Fue cuando me quedó un poco más claro quién estaba detrás de ese hombre con dos teléfonos móviles , cada uno con software distinto; con dos nombres, empleado cada uno en ámbitos distintos,;la faceta seria e inteligente mostrada en público y el furor sexual que exhibía en la intimidad. Alguien que no podía compartir la noche de la piel dormida con un extraño y se envolvía en su propia ropa, evitando el contacto accidental. El hombre que se movía en una parte de la ciudad más cosmopolita que el suburbio donde había nacido y que evitaba cualquier estímulo sensorial, pese a que su familia provenía de El Cedral, uno de esos pueblos que comunica la carretera que bordea el desierto de Wirakota, el lugar donde se creó el mundo según la concepción huichola del peyote.


Al irse no dejó nada. Yo mismo revisé que no olvidara nada. Quería disfrutar su ausencia así como gocé su presencia. Al salir de casa éramos dos nuevos amigos que se conocen un poco más. Tan simples.

sábado, noviembre 14, 2009

Autumm


No es mi última tarde la de hoy, espero, mas pongo la música que me gustaría escuchar en esas horas, mi pasaporte hacia el no despertar, el efluvio del alcohol mezclado con un veneno para morir dulcemente, entre flashbacks de los días felices y los amores extraviados, las horas de placer y el ensueño.

I like drugs. Me hacen feliz: la droga del enamoramiento, del vino y de todos los demás artilugios que la Humanidad se ha inventado para recrearse otras sensaciones que aquellos que solamente sobreviven o trabajan para comprar no tienen y se conforman con lo que hay.

Ajá, podría pasar por un conformista que se refugia en esos paraísos. Mas opino que no existe mejor opción que la de ser uno dueño de elegir el propio paraíso y no aceptar simplemente lo que hay.

viernes, noviembre 13, 2009

El plato de la vida


Miro la foto y recuerdo ese viaje a Hannover, el restorán turco, la abundancia de cerveza y la paz mental.

viernes, noviembre 06, 2009

Palanquín


Si, adoro el palanquín.
Adoro a los europeos o brasileños, a los que se deslumbran con la forma en que se vive en esta ciudad que también tiene maravillas, a pesar de la miopía conservadora de sus gobernantes y gentes.

El agua fluye a través de las grietas cuando hay corrientes que la impulsan.

La corriente alterna se manifiesta. Mis electrones son de ésos.