domingo, agosto 28, 2016

Ultimo domingo de agosto, 2016

Este mes ha sido atípico en mi vida. Lluvias muy intensas, tristeza y felicidad al tope. Nunca había tenido un agosto en el que trabajara y estudiara tánto, y en el cual mis vacaciones fueran dos sábados en que pude dormir hasta tarde. Este domingo, el último del mes, ha sido particular. Fue desde el inicio muy nostálgico, con baja energía, dejándome llevar y sentir por dicha sensación. No cambió en todo el día. Me permití dejarme llevar. Luego hubo una noticia triste y después sólo pensar que un día no aguantaré más, renunciaré a todo de forma intempestiva y me escaparé de esta vida para diluirme en la cotidianeidad de las personas simples. Se que no duraría mucho en esa vida. Acabaría pronto preso de mis obsesiones y manías.

Se ha ido el sol. La noche se ha aposentado con sus mosquitos y el sonido de los grillos. Me evado auxiliado de la química para recuperar fuerzas y encarar la semana que inicia. No extraño a nadie ni espero que aparezca. Sólo trabajo para asegurarme una pensión o una reserva de dinero que me permita cumplir algunos sueños antes de morir.

Buenos días nostalgia, buenas noches tristeza.

sábado, mayo 14, 2016

The moon and the melodies

Hacìa mucho que no escuchaba este álbum de canciones. Fue publicado en 1986, hace veinte años. Lo descubrì explorando la música y colaboraciones de una de mis bandas favoritas, los Cocteau Twins. Melodías etéreas, melancólicas, perfecta combinación para mi estado de ánimo el día de hoy.

Hoy la primavera se interrumpió de forma abrupta y el día es nublado y fresco. El verano irrumpió repentino. Hay que buscar abrigo al oscurecer.

sábado, abril 30, 2016

Menos que normal

El título de esta entrada lo tomo de una canción que aparece al azar, en streaming, como algunas cosas que antes me interesaba poseer pero que ahora sólo pago una renta mensual por por poseer de forma temporal. En esto se ha convertido mi vida hoy. Tuve la afición a la práctica física del Yoga, así como he tenido otras aficiones temporales en mi vida. Después de explorarlas, navegar en ellas, se disipan y se olvidan. Hay temas que me interesaron que quedaron en el olvido, intereses que se fueron y otros que surgen. Como ejemplo puedo citar el interés que despierta en mi el pensar más en mis padres, en percibir la soledad compartida que disfrutan y que en ocasiones sospecho les pesa. Esta idea incluso ya apareció en un sueño reciente. Antes no me importó, ahora ya, quizá porque he experimentado atisbos de cómo podría ser mi vida en soledad absoluta en unos años. Y si antes disfrutaba de la soledad, ahora me despierta cierto temor.

Llevo una vida agitada y demasiado entretenida en ocupaciones externas a mi. Ello me impide pensar en estos temas. De repente veo cómo he invertido mi juventud y energía en esas ocupaciones y he relegado lo que podría ser relevante e interesante para mi. No me arrepiento. Sólo me percato, lo hago consciente, es momento de comenzar a reservar tiempo para mi.

Menos que normal se ha disipado en el aire. Suena ahora Holding on, entonces, termino esto con esta palabra: mantenerse.
 

domingo, mayo 03, 2015

El vacío de los días festivos

Hoy no es un domingo cualquiera. Inicia apenas la segunda mitad de un fin de semana largo, de descanso, de desconecte laboral. Las más de 50 horas alejado de la rutina han sido un vaivén de emociones: por ratos tristes, en otros alegres. La vida es así. Disfruto de mis amigos cercanos y en la soledad me hundo en mis pensamientos. Me contemplo en la aparente libertad de los días festivos. Pude haber escapado de la ciudad y estar en otro entorno, pero decidí quedarme a observar cómo soy tántas horas en la ciudad sin obligaciones laborales. Me acompañan la música y mi bicicleta. Los primeros dos días fueron nublados y hoy el sol ha salido. Su intensidad me lastima los ojos. Preferiría continuara el cielo gris. No quiero luminosidad. Mi ánimo no está para ello. Mi boca tiene un sabor a hiel.

 

viernes, mayo 01, 2015

Cuadernos

Tuve muchos cuadernos. Escribí mucho en ellos. De ellos salieron historias, intentos de poemas, memorias. Vacié en ellos mis emociones y sensaciones hasta quedarme seco. Luego me volví en un robot más. Olvidé mis sueños de adolescencia. Abandoné a mis amigos y las ensoñaciones que me movían cuando era adolescente. Me acurruqué en mi futton a refugiarme todas las horas libres de un mundo que no me gustaba y al cual ya no tuve mas interés en conocer. Me convertí en un ermitaño funcional. Dejé de buscar nuevos amigos. Dejé de explorar montañas. Sólo me encierro a leer periódicos en internet. El sexo dejó de interesarme. Sólo me queda el interés por explorar nuevas músicas o escuchar de nuevo las canciones que me hacen sentir bien. Dejé de ambicionar tener una vida feliz. Abandoné todo intento de innovar. Sólo incubo dentro de mi una amargura hueca, sin ninguna pretensión. Lo único que deseo es que, cuando llegue mi muerte, esta ocurra rápida, repentina, y no sea una agonía lenta y solitaria.

Me escondo de las personas que me conocieron en mi juventud. No quiero que me saluden, no quiero saludarlas, no quiero saber qué han hecho de sus vidas ni que sepan que no he hecho de la mía más que vegetar. Quiero que crean que he desaparecido, solamente, sin dejar rastro. Que olviden que existí. Soy consciente de que soy una sombra bajo el sol como muchas que hay en el mundo. 

Cuando me supe enfermo pensé que el mundo se había acabado para mi y creo ejecuté ese pensamiento. Me aislé para que nadie viera las manifestaciones de la enfermedad. La enfermedad cedió. Se mantiene a raya. Lo que no pude erradicar fueron los pensamientos oscuros y la decisión de que, cuando mis padres ya no estén, yo me iré detrás de ellos. No quiero ser un anciano solitario abandonado.

Al recapitular en lo que tengo en mi vida sólo cuento con amigos muy cercanos y fieles, contados, que saben de mis obsesiones y tristezas. No pasan de tres. Guardan también en sus corazones tristezas que poco salen a la luz. Somos víctimas gozosas de excesos que nos ayudan a soportar nuestras existencias. Chocamos contra la pared. Nos caemos, nos levantamos de nuevo. Vemos cómo el mundo se transforma a una velocidad dificil de entender. Ya no existen estaciones definidas.Ya no se puede contar con la vista de jacarandas cada primavera porque la primavera dejó de existir. Ya no se puede esperar que ciertos meses del año se disfrute de andar descalzo sobre un piso caliente porque ya no existen meses calientes como solían ser. Sólo se tiene la certeza de que hay días húmedos, fríos o ambos, grises, con poco sol. Los dias luminosos son escasos. Para aliviar esta tristeza suelo enajenarme en el estrés laboral, definir mis horas de despertar y de dormir, mis rutinas, actividades que me hacen olvidarme más de mi y de lo que es de mi.

Disfruto de ver películas de vampiros. Subliman la vida nocturna de la que carezco. Me gusta el hedonismo que guardo para mis horas solitarias. Quisiera ser un vampiro también. Personas que me rencuentran después de muchos años me dicen que mi rostro sigue siendo el mismo. Esa es una buena señal.

 Amo andar en mi bicicleta verde, la que ha envejecido conmigo, la que se ha transformado al igual que yo. He dejado el Yoga. He dejado de leer. Me he desprendido de muchas personas y cosas. Algunas noches tengo pesadillas donde me persiguen los proyectos inconclusos y despierto aliviado de que ya sólo sean sueños. De que no tenga que sentirme obligado a perseguirlos. Una noche no podré despertar y me quedaré en ese sueño y los realizaré. Una noche interminable me perderé y pasaré como una sombra en el mundo.




 

viernes, enero 02, 2015

2015

2014 no fue un año tan malo. Ocurrieron sucesos en mi vida diaria justo a tiempo, en el primer trimestre, cuando estuve a punto de tomar cambios decisivos que habrían redundado en un año muy distinto. Aposté por la continuidad laboral y no me fue mal. Mi vida privada también tuvo una renovación en el verano. El conocer a una persona distinta pero muy afin a mi revitalizó mi forma de actuar en el mundo: menos ansiedad, menos estrés laboral, más creatividad en el tiempo libre y nueva música que me estimula. 

Ahora inicio 2015 con semana y media de descanso. Merecido, pienso yo, aunque me esté costando trabajo al principio el habituarme a ser dueño de tanto tiempo libre.

Van votos por que este año sea mejor que el pasado.


domingo, noviembre 30, 2014

Otoño - 2

Caigo entonces en una espiral sin fin y con muchos retornos. Un caracol que alimenta muchas entradas. No hay salidas aparentes. Ha llegado el tiempo del tedio. Un hartazgo equivalente al de los vampiros, cuya inmortalidad es mas castigo que gloria. Dormir en el día, estar despierto por las obligaciones que suscribo para conseguir un ingreso que mantenga mis necesidades: comer, dónde vivir. No hay mas allá. De repente hallar cómplices, compañeros de una ruta que no parece tener alternativas. Miedo a tomar los caminos que no son los indicados. Eso es lo que me invade: cobardía, temor al cambio.

Otoño 2014

Es otoño y parece invierno. Hay días que parecen de otoño. Hay noches que son largas. Inician a media tarde y duran hasta después del amanecer. Duermo mucho. Como si no quisiera estar despierto. Evadido del mundo, esperando el tiempo en que pueda escaparme para siempre y no más existir.

domingo, junio 29, 2014

Verano 2014

Casi un año después regreso a este espacio. Un año en el que han ocurrido tántas cosas que no parece haber sido un año. Hubo muchos viajes que cesaron, de pronto. Mucha gente nueva que conocí en el ámbito profesional, nuevas apariciones y desapariciones también que me noquearon. Dedico los fines de semana a andar en bicicleta, leer periódicos en internet, ver películas muy selectas en el cine y, ocasionalmente, tengo sexo. El ímpetu en este rubro que llegué a tener en mi 30´s ha desaparecido. Me causa mucha pereza. En mi tiempo libre lo que más deseo es apoltronarme en mi futton, rodearme de cojines, escuchar música y dejar ir mi tiempo leyendo sucesos en internet. Leo pocos libros. Fuera de lo profesional, no me interesa conocer gente nueva. Me gusta, cuando viajo a otros países, llevarme mi música y aislarme del resto en mis audífonos y no saber más hasta llegar a mi destino. Y coleccionar bolsas de café. Esta tarde de domingo he abierto este espacio de nuevo, después que el viernes un amigo me recordara que existía este sitio y que hacía un año no lo actualizaba. Esta forma de escribir es un reflejo de mi forma de conversar: si no tengo nada interesante que decir, me callo. Evito las intervenciones superfluas qué sólo nos hacen perder el tiempo. El tiempo es algo valioso para perderlo desperdiciándolo. Eso y la energía del cuerpo, que ya no tengo más que para hacer ejercicio. Ya no lo desgasto en el sexo. Esta asexualidad me recuerda a mi adolescencia: toda mi energía enfocada en estudiar, en conocer del mundo, en aprender. Ahora es practicar lo que mi experiencia me ha dado.

Esta tarde no hay mucho que decir. 

domingo, septiembre 29, 2013

Risk

La vida es un riesgo.

Vivir es exponerse.

El sueño de lo invicto es para los héroes. Ya no existen héroes en estos tiempos.